Resfriado en el bebé: mitos

Te explicamos de una manera clara y sencilla algunos mitos que se han formado alrededor del resfriado en el bebé, para que conozcas que es lo que puedes hacer en ocasiones como estas. Hola mis queridos lectores, espero que estén teniendo un excelente día. Hoy, como ya lo dijimos al principio, aprenderemos a tranquilizarnos cuando nuestro bebé se encuentre congestionado y con todos los síntomas de la gripe encima desmintiendo o comprobando algunos mitos. Un bebé se resfría aproximadamente de 8 a 10 veces por año, conocer esto es un buen comienzo. Claro está que con esto no te queremos decir que si lo ves enfermo no te preocupes, solamente hay que tomar con calma las cosas.

Resfriado en el bebé

Diferencias entre gripe y resfriado:

En primer lugar debemos saber que los resfriados casi siempre suelen irse y desaparecer sin dejar ninguna complicación o causar algún problema, mientras tanto, la gripe puede llegar a graves complicaciones como la neumonía. Lo ideal es que los padres sepamos como identificar una gripe desde que inicia para poder seguir el correcto tratamiento y aliviar esta malestar.

Respecto a los tratamientos antivirales que se administran a los bebés a partir de un año de edad, estos se pueden y deben administrar en los dos primeros días de presentada la enfermedad, pues si transcurre este tiempo y aún no fue aplicada la medicina, pues no sirve de nada.

¿Cómo distingo un resfriado de una gripe?

La duración de estas enfermedades es la principal diferencia que podemos encontrar. En los resfriados la enfermedad se presenta de manera lenta, atacando primero a la garganta, luego a la nariz y su mucosidad de coloración gris, verde o amarilla y puede haber algunos dolores de cabeza y congestión nasal. Mientras que la gripe es una enfermedad completamente matadora. Es como si el bebé (o personas adultas) hubieran sido atropelladas y tuvieran ese dolor de cuerpo general que no permite movilidad alguna. La debilidad es el más claro síntoma en caso de gripe y los otros síntomas como tos seca, secreción nasal, frío, dolor de ojos o en caso de bebés dolores abdominales, diarreas y vómitos, se presentan de manera inmediata.

Un dato importante: si lograste bajarle la fiebre a tu bebé y este se sigue sintiendo mal, lo más probable es que esté padeciendo de gripe. Si los síntomas se vuelven confusos y no puedes identificar qué es lo que tiene tu bebé, pues lo mejor es que llames al pediatra y platiques con él al respecto. Bueno mis queridos amigos, eso fue todo por el día de hoy. Pronto hablaremos de muchos más mitos acerca del resfriado en el bebé, cuídense mucho y hasta la siguiente oportunidad.

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